Si no puedes convencerlos, confúndelos

Esta entrada es una continuación de un apunte anterior en que nos lamentábamos de la proliferación periodística de neologismos políticos vacíos, en justa correspondencia al vacío ideológico que intentan, a duras penas, nombrar. Si allí nos deteníamos en la espectral y supuesta existencia de “errejonistas” frente a “pablistas”, además de “marianistas” o ” rajoyistas”, según el gusto del gacetillero, en estos últimos días he visto incorporados a este elenco a los “sanchistas” o seguidores de Pedro Sánchez, que, naturalmente, encarnan un movimiento que, como no podía ser de otra manera, responde al nombre de “sanchismo”. Aunque el uso más asentado entre nosotros que remite el sanchismo a los partidarios de las enseñanzas de Sancho Panza, frente al “quijotismo”, que apunta a los defensores de las de don Quijote, induce a mucha confusión y parece contradecir, además, el carácter quijotesco atribuido al joven político socialdemócrata. Veamos algunos ejemplos. El primero procede de una crónica política de Ibon Uría, publicada en infoLibre el 28 de diciembre:

Los argumentos para apostar por Sánchez y no por López son fundamentalmente de dos tipos: el primero, que es el ex secretario general quien representa el proyecto que los sanchistas defienden para el futuro PSOE; el segundo, que existen muchas dudas en torno a las intenciones finales de la tercera vía, así como en torno a cómo puede comportarse medida que avance el proceso congresual.

Donde, como vemos, según el tenor de la lectura, los sanchistas se oponen a una “tercera vía” representada, o auspiciada más bien, por Patxi López, el político vasco del PSOE. Si bien lo de la “tercera vía” tiene antecedentes ilustres en el laborismo neoliberal del británico Toni Blair, no queda claro si aquí se alude a algo parecido. En todo caso, queda por ver cuáles son las dos vías implícitas del PSOE a cuya cola poder situar esta tercera. Pero esto ya se nos antoja un juego escolástico demasiado banal.

La otra cita procede un microtexto publicado en Tuiter por  José Antonio Pérez Tapias, un veterano militante y publicista del PSOE muy activo en las redes sociales famosas y en los nuevos medios digitales:

Autofagia como patología de organización: “Gestora y Hernando hacen purga con los del “no a Rajoy” y el “sanchismo

Esta manera de escribir en castellano encoge ya, directamente, el corazón. Si bien el uso de la jerga médica tiene una tradición venerable en el slang político español, tan antigua al menos como las metáforas educativas (menos mal que aflojó un poco ese dichoso “hacer los deberes”) o futbolísticas, aporta a nuestro corpus léxico una novedad, al menos para mis oídos: “Autofagia como patología”…

Estos devaneos con la lengua malesconden lo que llamamos a menudo “la insoportable levedad” del ser político contemporáneo, de la información o debate sobre la cosa pública -ya nos gustaría a muchos que tal cosa existiera- en nuestro país. Una vez que se consumó la transformación de los partidos en un remedo del antagonismo de las viejas casas feudales y sus intrigas palaciegas por mor de adquirir preponderancia y beneficios en las cortes reales, nada más normal que el lenguaje de los cronistas se reduzca a las sutilezas de los distintos nombres propios y la necesidad de nombrar a sus seguidores. Desde un punto de vista más general, estos usos de la neolengua parecen dar la razón al viejo y siniestro consejo atribuido al presidente norteamericano Harry Truman: “Si no puedes convencerlos, confúndelos”…

Publicado por

Manuel Jiménez Friaza

Manuel Jiménez Friaza

Profesor y escritor de obra breve, natural de Osuna (Sevilla), España.

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