Este texto se ha publicado en un fanzine editado por un grupo activista que lucha por la accesibilidad urbana, que se llama, justamente, “Carril azul”.

Visitas: 94

Blog de Manuel Jiménez Friaza
Hay gente que vive continuamente en el carril de adelantamiento. Yo los envidio: su determinación, su valor, su fe en ganar espacios, su voluntad de ir siempre adelante…
Yo no soy así. Tiendo a rezagarme en la cola contemplando con morosidad el paisaje. Cuando me quedo solo, sin ganas de acelerar, tomo el primer desvío hacia cualquier lugar, sin ningún objetivo ni meta. Y así acabé en estas pérdidas extrañas, encendiendo este fuego en las noches frías, mirando las estrellas, tiritando a ratos…
Visitas: 80
La idealización de la «vida salvaje» nos lleva a muchos equívocos . El pacto brutal de los perros y los hombres, ha hecho que estos lejanos descendientes del lobo hayan transgredido leyes naturales como atacar y matar a miembros de su especie a cambio de comida y protección. Basta, para entender la segunda naturaleza adquirida junto a nosotros, ver la placidez con que duerme un animal doméstico en su casa humana, sin ese miedo y alerta continuos a que los somete el hambre y el acecho de los depredadores. La vida ahí fuera puede ser un auténtico infierno…
Visitas: 75
Los contemporáneos han convertido el erotismo en algo mecánico y deportivo, la pornografía ha trasladado el sexo a la gélida región de las cosas sin espíritu, donde ya habitaba también el amor…
Visitas: 86
Siempre que en una reunión entre amigos surgían palabras de encomio hacia un artista nuevo que alguien daba a conocer, un cuadro, un poema, Rodolfo decía:
– Bueno, sí, no está mal. En realidad, todos sabemos hacer alguna cosa bien, muy bien o extremadamente bien, pero lo difícil, la verdadera genialidad, es saberlo vender…
Muchas veces he recordado la boutade de mi viejo amigo, que me resultaba algo así como una verdad incómoda, más que como un ejemplo de cinismo provocador. Y lo recuerdo siempre, paradójicamente, cuando surge el tema del arte puro, el arte insobornable del verdadero artista, el carácter único del genio. A la dificultad para ganar dinero con la la literatura debemos un libro como el Quijote, el gran best-seller de Cervantes que, en una de las muchas muestras de su fino humor, lo compra en su misma ficción como obra original del morisco Cide Hamete Benengeli, quedando él, en un distanciamiento sorprendente, como un simple traductor.
Desde la aparición triunfante de la burguesía, la relación del artista con su obra y el público consumidor es una relación problemática, conflictiva y está siempre mediada por el precio y el dinero: el objeto artístico, el oscuro objeto de la creación, es una mercancía más en el gran bazar del mundo.
Leyendo una desconocida novela de Rafael Cansinos-Assens, La huelga de los poetas (aunque la referencia de Cansinos fue una huelga de periodistas), he vuelto a encontrar este tema, debatido con cierto estrépito. En un momento dado, exclama el Poeta -Periodista:
Y un arte que no tiene precio, un arte que se empeña en no colocar sus creaciones al nivel de las cosas que tienen un precio, es un arte que devora al artista
El valor y el precio, ahí es nada: el problema que intentó Marx desentrañar a lo largo de su vida… Si nos dejamos llevar, podemos preguntarnos si el objeto artístico es bueno o malo, o caro o barato, o una cosa debida a la otra. Y si el precio se disparata, ¿es porque es una genialidad o es una genialidad por el disparate de su precio? La publicidad así lo ha sugerido en muchas ocasiones. En España hubo un anuncio de una marca de turrón, repetido durante años en Navidad, que apostillaba “el turrón más caro del mundo”.
A estas alturas del mundo parece casi imposible sustraernos a la persuasión del dinero, el precio y el consumo de arte como una mercancía más del supermercado. Por eso no le faltaba razón a Cansinos al reclamar un precio justo por el poema, el artículo, el cuadro o el plato de cerámica. A la gloria y la posteridad que les vayan dando…
Visitas: 77
Time, with its selective forgetfulness has a powerful analgesic effect, as we all know (if you don’t know it yet, you’ll discover it soon). As my time as a teacher moves away, I am assailed by memories of that time, sweet and silly, at the most inopportune hours. This morning, for example, I had the memory of a 14 year old boy ( I was teaching his class at 8 o’clock in the morning) who was waiting for me in the hallway on the way to his classroom and he received me saying things like this: «How handsome you are today Don Manuel!
Visitas: 72
Entre saberes olvidados como el de Paracelso y los científicos actuales hay una fuerte unidad de fines: el intento de dominar la naturaleza mediante el conocimiento. Pero hay algo importante que se ha perdido desde los alquimistas hasta ahora: la búsqueda de las relaciones secretas, de naturaleza analógica, entre el microcosmos y el macrocosmos, el hombre y el universo. En otro tiempo se llamó magia…
Visitas: 67
Por un lado están los viajeros forzosos: migrantes sociales, climáticos. Los huidos en busca de refugio, acogida, asilo… Tantos y tantos exilios. Luego están las insomnes masas de turistas, los ilusos del viaje de iluminación y descubrimiento. Y los estudiantes coloniales, coleccionistas de Master… Una agitación continua y en crecimiento se transmite inquieta por toda la colmena.
Hay quien se va lejos para quitarse las espinitas, como dicen por aquí, por donde vivo. Está, por fin, el viajero interior, buscándose por dentro, por aquí, por allí, saliendo al encuentro de los otros en los libros, en los sueños…
Visitas: 69
A la división del Derecho Romano entre el derecho de personas y de cosas (ius personale y ius reale) se le escapaban las esposas, los niños y los siervos, medio personas, medio cosas. A ese grupo se han unido en nuestro tiempo los animales . De como se resuelva esto depende en gran medida el futuro del Derecho y, con él, el de nuestras sociedades.
Visitas: 87
Me gusta:
La humildad, la bondad, la inteligencia crítica, el saber compartido. Me gustan las mujeres porque representan la úlltima esperanza de la Humanidad. Me gustan los niños porque aún no son hombres y no están domesticados del todo. Me gusta la organización espontánea. Me gusta el campo (no la naturaleza, que es un concepto abstracto), los pueblos y los gatos. Me gusta enseñar, pasear, charlar en torno a un café. Me encantan las plazas y los bulevares. Me gusta leer y escribir casi por encima de todas las cosas. Me gusta mirar las estrellas de mi hemisferio...
No me gusta:
La soberbia ni la prepotencia, ni la maldad, ni la injusticia, ni la ignorancia satisfecha, ni el machismo. No me gustan los estados ni las instituciones que los representan. No me gusta el dinero ni los depredadores que lo acaparan, los amos de todo: el paradigma capitalista. No me gustan las aulas ni los grises y tristes edificios en los que encerramos a los niños y otro montón de cosas que se podrían resumir en la perversión del gusto público y la falta de pasión, ternura o curiosidad. Es decir, las almas muertas...
Visitas: 90