Frente al mar del Norte, en la fiera costa irlandesa, el cuarto Conde de Bristol, Frederick A. Hervey (ca. 1729-1803), un obispo culto y de gusto exquisito, levantó un tholos, el Mussenden Temple, cuyo friso circular tiene inscritos los dos primeros versos del proemio del libro II del De rerum natura de Lucrecio:
suave, mari magno turbantibus aequora ventis, e terra magnum alterius spectare laborem (Lucr. 2.1-2)
Es dulce, cuando los vientos revuelven las olas en el inmenso mar, contemplar desde tierra el enorme esfuerzo de otro.
Para imaginar cómo es la habitación en la que vive una trabajadora doméstica interna hay que pensar en un cuarto generalmente sin ventanas, una cama de metro ochenta o metro noventa, una pequeña tele y casi ningún espacio para guardar ropa y objetos personales. Y eso si la habitación existe.
Esas soluciones de vivienda denigrantes son inseparables de la vulneración de los derechos laborales, explica Espínola. Por un lado, resulta casi imposible establecer un horario estándar, puesto que no hay un sitio al que marcharse cuando se acaba el trabajo. Y en realidad el trabajo no se acaba nunca. Las jornadas muchas veces empiezan a las seis o siete de la mañana con los desayunos y pueden terminar más tarde de las once de la noche, si hay que recoger la cocina tras la cena
«Muestra el interés de Antoni Tàpies por la obra de algunos monjes japoneses de los siglos XVIII y XIX que fueron transmisores de los enseñanzas del budismo zen, y que desarrollaron una actitud crítica y una voluntad de trastocar la escala de valores convencionales –incluidos los de la práctica artística–, como Hakuin, Sengai, Jiun, Tori, Rengetsu.
Tàpies integró a su lenguaje, y a la tradición occidental que le era propia, muchas de las actitudes, imágenes y técnicas que estos artistas utilizaban. No se trata de un proceso de mimesis, sino de asimilación de una forma de trabajar, y también de una visión del mundo que la tradición japonesa ha sabido conservar en los templos y los jardines, los poemas y las caligrafías, las cerámicas y las pinturas. » (De )
Marcus Rothkowitz (Daugavpils, Letonia, 25 de septiembre de 1903-Nueva York, Estados Unidos, 25 de febrero de 1970), conocido como Mark Rothko (en letón, Marks Rotko), fue un pintor y grabador nacido en Letonia, que vivió la mayor parte de su vida en los Estados Unidos. Ha sido asociado con el movimiento contemporáneo del expresionismo abstracto, a pesar de que en varias ocasiones expresó su rechazo a la categoría «alienante» de pintor abstracto. En 1925 inició su carrera como pintor en Nueva York de modo autodidacta. En torno a 1940 realizaba una pintura muy similar a la obra de Barnett Newman y Adolph Gottlieb, próxima al surrealismo y plagada de formas biomórficas. A partir de 1947 su estilo cambió y comenzó a pintar grandes cuadros con capas finas de color. Con el paso de los años, la mayoría de sus composiciones tomaron la forma de dos rectángulos confrontados y con bordes desdibujados por veladuras.
Son frecuentes los grandes formatos que envuelven al espectador, con la finalidad de hacerle partícipe de una experiencia mística, ya que Rothko daba un sentido religioso a su pintura. Al final de su vida sus cuadros son de tonalidades oscuras, con abundancia de marrones, violetas, granates y, sobre todo, negros. Corresponde a esta época la Capilla Rothko de la familia De Menil, en Houston, un espacio de oración donde catorce cuadros rodean un espacio octogonal dedicado a la meditación.
Mark Rothko nació en el seno de una familia judía de Daugavpils, en el Imperio ruso del que Letonia formaba parte. Su padre Jacob, era un farmacéutico e intelectual, que educó a sus hijos con ideas seculares y políticas, en vez de normas religiosas; y su madre era Anna Goldin Rothkowitz. Rothko fue el cuarto hijo de este matrimonio. Sus hermanos eran Sonia, Moise (quien cambió su nombre más tarde a Maurice) y Albert. A los cinco años, fue inscrito en un Jéder, donde estudió el Talmud y fue el único de los hermanos en recibir este tipo de educación religiosa. Todos sus hermanos mayores fueron educados en escuelas públicas, bajo una doctrina laica.
Durante el período de la Rusia zarista, Daugavpils estuvo libre de violencia, a pesar de que en el ambiente general los judíos eran culpados por los males que habían caído sobre Rusia. No obstante, se cree que su niñez estuvo plagada de miedo, debido a que pudo haber presenciado algún acto de violencia ocasional llevado a cabo por los cosacos hacia los judíos que intentaban hacer levantamientos revolucionarios. De este periodo existe una memoria que fue manifestada en varias ocasiones por Rothko, en la que expresa:
Algunos críticos han interpretado el uso tardío de las formas rectangulares en la obra de Rothko como una representación de estas tumbas. Sin embargo, sus recuerdos han sido cuestionados debido a que ninguna ejecución masiva se cometió durante ese periodo en Daugavpils o en los alrededores.
Su padre, Jacob, decidió emigrar a los Estados Unidos en 1910, con la ayuda financiera de su tío Samuel —quien cambió su apellido a Weinstein—, y partió con el temor de que sus hijos fueran reclutados en el ejército zarista. En esta época numerosos judíos abandonaron Daugavpils debido al inicio de las purgas cosacas y Jacob con dos de sus hermanos lograron salir de Rusia, para establecerse en Portland, Oregón como fabricantes de ropa.
(A propósito de En la frontera) Mi colaboración con FronteraD sigue viva: de hecho hay un texto nuevo que no he incluido en el libro. De modo que iré sacando nuevas ediciones del epub, más o menos periódicamente, para ir incorporando las entradas nuevas.
«I wanted to transform the subway from its dark, degrading, and impersonal reality into images that open up our experience again to the color, sensuality, and vitality of the individual souls that ride it each day»