¿Sí o no? (Apuntes, 15)

En el nombre del padre

En un nivel simbólico, el Estado es el padre mientras que la tierra y el cuerpo corresponden a la madre. El padre y el estado apelan, en la estructura bicameral del cerebro, a la cámara de la norma y la represión. Por eso la mayoría no se rebela de veras contra él: se queja, reclama. No hay Edipo, frente a él somos niños.

¿Sí o no?

El matemático Claude Shannon demostró que la cantidad de información de un mensaje se podía medir, poniéndolo en relación con la novedad o sorpresa que provoca. La cantidad más pequeña es el bit que equivale a un sí/no como respuestas a una pregunta. Las charlas sobre el tiempo están en ese nivel de mensajes cercanos al bit: son tan consabidas y esperables que es muy frecuente que la gene desconecte y no oiga siquiera lo que dice el otro, como en diálogos del tipo:

– Pues hoy hace más calor que ayer.
– Qué va, ayer corría un poco de aire…

Si en un informativo sacan a gente de la calle para que “opinen” es, justamente, en casos así, en verano, en la playa, en una nevada… Literalmente, ni esa gente dice nada ni el espectador “oye” nada. Son mensajes con una cantidad despreciable de información. Como pasa en las clases cuando el alumno se aburre, también con la información del mainstream: mensajes esperables, como el balido de las ovejas, que, por tanto, no “informan” de nada. De eso se trata.

Al decir de Macluhan, “hablan y hablan sin cesar, pero no dicen nada.” Así de sencillo es explicar la ignorancia social consentida…

 

Publicado por

Manuel Jiménez Friaza

Manuel Jiménez Friaza

Escritor de obra breve, natural de Osuna (Sevilla), España.

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