Hay gente que vive continuamente en el carril de adelantamiento. Yo los envidio: su determinación, su valor, su fe en ganar espacios, su voluntad de ir siempre adelante…
Yo no soy así. Tiendo a rezagarme en la cola contemplando con morosidad el paisaje. Cuando me quedo solo, sin ganas de acelerar, tomo el primer desvío hacia cualquier lugar, sin ningún objetivo ni meta. Y así acabé en estas pérdidas extrañas, encendiendo este fuego en las noches frías, mirando las estrellas, tiritando a ratos…
Visitas: 68
