Los testigos, por antonomasia, en nuestro mundo, son los periodistas. Por esa misma condición son también los enemigos para el poder, amante de los secretos. Por eso las guerras son cada vez más secretas y más los asesinatos (o encierros, o secuestros o desapariciones) de periodistas. Y por eso, en tanto testigos, son más necesarios que nunca para nosotros, que inmersos en la vida cotidiana, tan desatentos, no vemos nada, no nos enteramos de nada si no nos lo cuentan ellos…
(El cuadro es «Testigos», 1969, de Juan Genovés)

Visitas: 111
