Gallo rojo, gallo negro

Esta canción es original de Chicho Sánchez Ferlosio. Aquí transcribimos la versión de Silvia Pérez Cruz, ligeramente distinta y, después, la de Ferlosio. El vídeo que añadimos al final es de una espectacular actuación de Silvia Pérez Cruz.

Cuando canta el gallo negro
Es que ya se acaba el día
Si cantara el gallo rojo
Otro gallo cantaría (cantaría)
Si cantara el gallo rojo
Otro gallo cantaría

Ay, si es que yo miento
Que el cantar de mi canto
Lo borre el viento

Ay, que desencanto
Si me borrara el viento
Lo que yo canto

Se encontraron en la arena
Los dos gallos frente a frente
El gallo negro era grande
Pero el rojo era valiente
El gallo negro era grande
Pero el rojo era valiente.

Ay, si es que yo miento
Que el cantar de mi canto
Lo borre el viento
Ay, qué desencanto
Si me borrara el viento
Lo que yo canto.

Se miraron cara a cara
Y atacó el negro primero
El gallo rojo es valiente
Pero el negro es traicionero.

Ay, si es que yo miento
Que el cantar de mi canto
Lo borre el viento.

Ay, qué desencanto
Si me borrara el viento
Lo que yo canto.

Gallo negro, gallo negro
Gallo negro te lo advierto:
No se rinde un gallo rojo
Más que cuando está ya muerto
No se rinde un gallo rojo
Más que cuando está ya muerto.

Ay, si es que yo miento
Que el cantar de mi canto
Lo borre el viento.

Ay, qué desencanto (desencanto)
Si me borrara el viento
Lo que yo canto.

Grabado el 2 de Febrero de 2012 en Barcelona, en la presentación del disco ENTRE TIERRAS de la orquesta de percusión ibérica COETUS. SILVIA PÉREZ CRUZ, voz

Letra original de Chicho Sánchez Ferlosio:

Cuando canta el gallo negro
es que ya se acaba el día.
Si cantara el gallo rojo
otro gallo cantaría.

Ay, si es que yo miento,
que el cantar que yo canto (1)
lo borre el viento.

Ay, qué desencanto
si me borrara el viento
lo que yo canto.

Se encontraron en la arena
los dos gallos frente a frente.
El gallo negro era grande
pero el rojo era valiente.

Se miraron cara a cara (2)
y atacó el negro primero.
El gallo rojo es valiente
pero el negro es traicionero.

Gallo negro, gallo negro,
gallo negro, te lo advierto:
no se rinde un gallo rojo
mas que cuando está ya muerto.

(1) Sílvia Pérez Cruz canta «que el cantar que yo cante».

(2) Sílvia Pérez Cruz canta «se miraron a la cara».

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Miradas

La vista es el sentido humano por antonomasia: por decirlo en francés, con una palabra muy asentada y conocida, somos «voyeurs». Con la mirada nos comemos el mundo, literalmente. Los renacentistas tenían una elaborada teoría sobre el amor en la que los ojos inoculaban la enfermedad: no hay miradas inocentes…. Pero hay también una mirada interior encargada de ver lo invisible, de adivinarlo, y en ese sentido somos «voyants», videntes. Esos ojos ilocalizables marcan el destino del poeta o del artista, su señal de Caín que lo convierte en habitante del ensueño, ese mundo sonámbulo que es nuestra verdadera patria…

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Allen Ginsberg: «A los punks de Dawlish» / «To the punks of Dawlish»

Versión en castellano de Antonio Resines. Allen Ginsberg nació en Nueva Jersey en 1926, y murió en Nueva York en 1997.

Imagen/foto

A LOS PUNKS DE DAWLISH

Vuestro pelo eléctrico es bellísimo oro como el del muchacho del Día Gay de Blake
alzáis las manos para vuestra crucifixión industrial
Ganáis 45 libras a la semana en la cadena de producción
y 15 se van en impuestos, la bomba nuclear de la Sra. Tatcher se inflama
La Dama de Hierro aniquila vuestras fuerzas & horas vuestras libras y orgullo
esparce orina radiactiva sobre vuestros pastos de ovejas salpicados de setas
«Contra la burguesía» enfrentáis vuestra insolencia & disfraces primorosos
Contra el Establishment Monetario vais en vuestros Pogos saltarines hasta
vuestras bandas de garaje
Tras una humorística esclavitud en la fábrica electrónica
os ponéis imperdibles de plata en la nariz, aretes de oro en las orejas
habláis con el profesor en el tren de Plymouth, preguntándole
«¿Pudre la marihuana el cerebro como dicen los periódicos, insiste la
televisión?»
Trágicos y malditos muchachos balanceándose en un vagón de ferrocarril en
el Litoral
de Cornwall, ¡suerte a vuestra danzarina revolución!
Con hermosos cuerpos como los muchachos de dorados cabellos de Oxford
Vuestra ira es más elegante que la mayor parte de las consideraciones de
labios fruncidos de Cambridge,
vuestras bocas están más llenas de jerga & besos que las de los juiciosos
degustadores de té
de Eton que cuchichean sobre sus bollos & crema cuajada
conspirando para gobernar vuestra música cargar de impuestos vuestro
trabajo personal &
castigar vuestro descarado discurso con un Acta de Secretos Oficiales

18 noviembre 1979

TO THE PUNKS OF DAWLISH

Your electric hair’s beautiful gold as Blake’s Glad Day boy,
you raise your arms for industrial crucifixion
You get 45 Pounds a week on the Production line
and 15 goes to taxes, Mrs. Thatcher’s nuclear womb swells
The Iron Lady devours your powers & hours your pounds and
       pride &
scatters radioactive urine on your mushroom dotted sheep fields.
«Against the Bourgeois!» you raise your lip & dandy costume
Against the Money Establishment you Pogo to garage bands
After humorous slavery in th’ electric factory
put silver pins in your nose, gold rings in your ears
talk to the Professor on the Plymouth train, asking
«Marijuana rots your brain like it says in the papers, insists on
       the telly?»
Cursed tragic kids rocking in a rail car on the Cornwall
                Coastline, Luck to your dancing revolution!
With bodies beautiful as the gold blond lads’ of Oxford
Your rage is more elegant than most purse-lipped considerations
       of Cambridge,
your mouths more full of slang & kisses than tea-sipping wits
       of Eton whispering over scones & clotted cream
conspiring to govern your music tax your body labor &
       chasten your impudent speech with an Official Secrets
       Act.

November 18, 1979

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A vueltas con lo invisible en el arte

Decía Victoria Cirlot en una entrevista:

Antes del Renacimiento, antes de Alberti, el objeto pictórico era lo invisible. Desde Alberti el objeto pictórico se redujo a lo que el ojo físico podía ver. Naturalmente esto es muy reduccionista… siempre han existido personalidades, los tiempos históricos son tremendamente híbridos… Con todo, las vanguardias rompieron claramente con los preceptos renacentistas y con Kandinsky, por ejemplo, como dijera Michel Henry, volvemos “a ver lo invisible”. En nuestro mundo, Bill Viola ha afirmado que “siempre estuvo decidido a ver lo invisible.” Su arte es también un claro ejemplo de mostrar lo invisible.

Victoria Cirlot: «En el arte se ha refugiado lo sagrado de la existencia humana»

Deciamos nosotros en otra entrada de este blog:

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La picadura del escorpion

En La perla de Steinbeck, que estoy releyendo, un escorpión pica a Coyotito, el niño de la pareja protagonista, Juana y Kino, un pescador de perlas. Tras un intento de succionar el veneno con la boca, Juana se empeña en llevarlo al médico del pueblo, aun convencida de que no querrá atenderlo, siendo, como es, ambicioso, ignorante y racista (y siendo ellos, como son, indios pobres). Así ocurre, en efecto. Juana, mientras espera en la barca la recuperación indecisa del hijo, recuerda, con remordimiento, que antes no rezó por su recuperación, sino por que Kino encontrara una perla valiosa para poder pagar al médico.. Así de insustanciales y torpes son los pensamientos y decisiones humanas en nuestro mundo dominado por el poder del dinero y de los especialistas…

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«L’Embarquement pour Cythère» (Antoine Watteau)

El Embarque para Citera es una historia de amor alegórica en su máxima expresión. ¿Qué mejor lugar podría haber elegido Watteau para los jóvenes amantes que Citera, la hermosa isla griega del amor?

Los historiadores siguen debatiendo si los peregrinos se dirigen a la isla o se preparan para partir. La mayoría se inclina por la partida. Sea cual sea el lugar, un grupo de parejas jóvenes disfruta de otra en la isla de densa vegetación.

La atención se centra en tres parejas en particular que ocupan el centro a la derecha. La pareja sentada está absorta en una conversación coqueta y la pareja de pie se prepara para ocupar su lugar en el barco. El último admirador ayuda al objeto de su afecto. Otras parejas felices suben al barco. Fíjense en los cupidos que revolotean alrededor de la embarcación, están entusiasmados con el viaje de los enamorados.

Fuente y análisis

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Niños palestinos en una escuela improvisada para refugiados durante la Nakba en 1948. / Hanini.org

Comenta mi amigo hosh a propósito de esta fotografía:

I like that it is showing a school, because with all that’s been going down, I have a feeling that when Europeans visualize Palestinians, they have one of two images in their heads: either poor victims in rags, with blood on their faces, or cut-throat fanatics, with blood on their hands. And it’s important to remember that in different circumstances they achieve excellence and reach the top of their professions.  Indeed some of these are my neighbours. So that’s the real tragedy of it, and, when we look at these poor kids in the photo, we should imagine also their potential, if only they had been dealt a better hand of cards.

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Ese oscuro objeto del deseo

Siempre que en una reunión entre amigos surgían palabras de encomio hacia un artista nuevo que alguien daba a conocer, un cuadro, un poema, Rodolfo decía:

– Bueno, sí, no está mal. En realidad, todos sabemos hacer alguna cosa bien, muy bien o extremadamente bien, pero lo difícil, la verdadera genialidad, es saberlo vender…

Muchas veces he recordado la boutade de mi viejo amigo, que me resultaba algo así como una verdad incómoda, más que como un ejemplo de cinismo provocador. Y lo recuerdo siempre, paradójicamente, cuando surge el tema del arte puro, el arte insobornable del verdadero artista, el carácter único del genio. A la dificultad para ganar dinero con la la literatura debemos un libro como el Quijote, el gran best-seller de Cervantes que, en una de las muchas muestras de su fino humor, lo compra en su misma ficción como obra original del morisco Cide Hamete Benengeli, quedando él, en un distanciamiento sorprendente, como un simple traductor.

Desde la aparición triunfante de la burguesía, la relación del artista con su obra y el público consumidor es una relación problemática, conflictiva y está siempre mediada por el precio y el dinero: el objeto artístico, el oscuro objeto de la creación, es una mercancía más en el gran bazar del mundo.

Leyendo una desconocida novela de Rafael Cansinos-Assens, La huelga de los poetas (aunque la referencia de Cansinos fue una huelga de periodistas), he vuelto a encontrar este tema, debatido con cierto estrépito. En un momento dado, exclama el Poeta -Periodista:

Y un arte que no tiene precio, un arte que se empeña en no colocar sus creaciones al nivel de las cosas que tienen un precio, es un arte que devora al artista

El valor y el precio, ahí es nada: el problema que intentó Marx desentrañar a lo largo de su vida… Si nos dejamos llevar, podemos preguntarnos si el objeto artístico es bueno o malo, o caro o barato, o una cosa debida a la otra. Y si el precio se disparata, ¿es porque es una genialidad o es una genialidad por el disparate de su precio? La publicidad así lo ha sugerido en muchas ocasiones. En España hubo un anuncio de una marca de turrón, repetido durante años en Navidad, que apostillaba “el turrón más caro del mundo”.

A estas alturas del mundo parece casi imposible sustraernos a la persuasión del dinero, el precio y el consumo de arte como una mercancía más del supermercado. Por eso no le faltaba razón a Cansinos al reclamar un precio justo por el poema, el artículo, el cuadro o el plato de cerámica. A la gloria y la posteridad que les vayan dando…

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