El afeitado nuestro de cada día…

Odio afeitarme todos los días, pero también cada dos o tres días 🙂 La solución más obvia sería dejarme crecer la barba, pero… Aquí surge otro problema: ¡no tengo paciencia! Hay días en los que estoy lleno de razones y digo «vamos, que en un par de semanas estaré presentable con mi barba canosa de caballero español…». Ni modo, ni acordándome de una querida amiga que me dijo que le encantaría ser hombre para poder hacerlo. Imposible. Sólo una vez conseguí darle una oportunidad a un bigote. Fue una experiencia traumática en la que mi carácter cambió y me convertí en un tipo malhumorado e irascible.

Así que cederé de nuevo y mañana por la mañana, resignado y triste, me volveré a afeitar y otra vez, por supuesto, volveré a cortarme, y me pasaré el día acariciando mi carita de niño, con la inconsolable nostalgia de mi barba imposible…

Visitas: 37

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.