Limpiadoras

Son las primeras que van al tajo, o las últimas, las más olvidadas, casi invisibles. Las que dejan preparadas las oficinas, las aulas, los consultorios. Nuestras hadas madrinas, las herederas de la clase obrera, resignadas, dignas, silenciosas… Las que nos quitan la mierda y el polvo, heroínas sin nombre, guardianas del resto de orden que aún reina en el mundo. Todos los días las recuerdo y homenajeo al ir a trabajar y encontrar las sillas volcadas sobre las mesas en el aula, la papelera vacía, la pizarra limpia…